
Sólo nosotros tenemos la clave para tomar el sol de
forma inteligente: precaución y protección
para evitar sus agresiones. Las células tienen
memoria solar y las consecuencias del abuso pueden
pasar factura años después.
LO
MEJOR DEL ASTRO REY
Los beneficios del sol en el organismo son muy importantes.
La radiación solar activa la formación
de vitamina D, fortalece los huesos, multiplica la
producción
de glóbulos rojos, aumenta la producción
de anticuerpos y favorece las defensas frente a virus
y bacterias.
El sol, además, es vital para la estabilidad
física y emocional, pero hay que tener precauciones:
conocer el tipo de piel, tomar baños de sol
de manera progresiva, usar protección solar,
beber mucha agua y evitar los rayos solares entre
las 12 y las 16 horas.
Y
LO PEOR
Arrugas, deshidratación, flacidez y manchas
son los deterioros mínimos que padece una piel
sana cuando se broncea sin medidas de precaución.
Y es que el sol envejece la piel, altera las fibras
elásticas y genera radicales libres y mutaciones
del ADN. Para defenderse, la piel cuenta con una
serie de mecanismos que le permiten protegerse
de los efectos nocivos, pero no siempre son suficientes,
por lo que hay que tomar medidas concretas. |
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PREPARAR LA PIEL PARA EL SOL
La células de la piel son como los escudos:
en buenas condi-ciones soportan perfectamente las
radiaciones UV y confieren a la piel un bonito y saludable
co-lor. Pero para que se desarrollen bien y funcionen
correctamente hay que alimentarlas con sustancias
específicas.
Esta es la clave: preparar la piel desde el interior
, alimentarla cuidadosamente para conseguir un bronceado
inteligente, capaz de aprovechar lo mejor del sol
y de evitar al máximo los efectos nocivos.
El Betacaroteno o provitamina A Es un pigmento de la
familia de los carotenoides que aporta el color a
las zanahorias, los pimientos rojos, las espinacas,
los albaricoques, etc.
Posee unas extraordinarias propiedades antioxidantes,
por lo que ayuda a retrasar el proceso natural de
envejecimiento.
Vitamina B5
Esta vitamina hidrosoluble participa en la transformación
de los alimentos en energía; estimula el sistema
inmune y la resistencia de la piel al estres.
Vitamina C
Promueve la formación de fibras de colágeno,
que es el verdadero “andamio” de la piel.
Gracias a este elemento constitutivo la piel es tersa
y firme.
Vitamina E
Protege las células de la degeneración
oxidativa y actúa como depuradora de radicales
libres. Un déficit de esta vitamina acelera
el envejecimiento cutáneo. Todos estos nutrientes
se encuentran en frutas y hortalizas, pero si
queremos que la piel esté en perfecto estado
y que adquiera un bronceado bonito y duradero,
podemos ofrecerle un buen complemento alimenticio. ¡Y
qué mejor
momento que ahora que empezamos a recibir los primeros
rayos de sol!
Otras ideas buenas para preparar la piel son: beber
mucho agua para mantener un nivel de hidratación
adecuado y hacerse una buena exfoliación antes
de iniciar los baños de sol. De este modo se
eliminan células muertas y las cremas protectoras
se absorben mejor.
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