Verano activo: hábitos de bienestar para sentirte bien por dentro y por fuera

Verano activo: hábitos de bienestar para sentirte bien por dentro y por fuera

Vanessa Arraña
Divulgadora de salud integrativa y experta en gastronomía inclusiva

Habitos saludablesHabitos saludables

Las temperaturas cálidas y los días largos de verano invitan a hacer cambios en la rutina; aumenta el ocio, se frecuentan más las terrazas, se cena más tarde, disminuyen las horas de descanso, se come más entre horas y a veces se priorizan alimentos menos interesantes a nivel nutricional.

Dieta equilibrada

El aumento de planes de ocio suele ir de la mano de un mayor número de reuniones con familia o amigos que se llevan a cabo alrededor de una mesa llena de alimentos. Esto no supone un problema cuando se eligen alimentos nutritivos, pero puede llegar a serlo si durante esas reuniones se priorizan alimentos precocinados, comida rápida, azúcares libres, harinas refinadas, snacks ricos en grasas trans, refrescos o alcohol.

Lo recomendable sería que este tipo de ingesta sea la excepción, y que en las siguientes comidas se retomen unos hábitos alimentarios saludables en los que se prioricen los vegetales y fruta fresca de temporada, las grasas de calidad (aguacate, frutos secos, semillas, lácteos, pescado azul), la proteína de procedencia animal o vegetal, y los carbohidratos complejos (granos integrales, tubérculos, almidón resistente). Esto va a ayudar a regular tu microbiota, y a mantener el equilibrio de tu sistema digestivo.

Ejercicio físico

Mantener una rutina de deporte es esencial para tu sistema cardiovascular, ayuda a fortalecer músculos y huesos y a controlar el peso, y el verano nos ofrece nuevas oportunidades para realizar actividad física al aire libre e integrar el ejercicio como parte de las actividades de ocio:

  • Dar paseos por la playa
  • Practicar senderismo
  • Hacer una ruta en bici
  • Nadar en la piscina
  • Jugar a deportes colectivos con los amigos (futbol, voleibol, ténis…)
  • Bailar en la verbena del pueblo
  • Practicar paddle surf, surf, piragüismo…

Si consigues integrar el deporte como parte de tu ocio será mucho más sencillo mantener un equilibrio saludable y llegar al final del verano igual o mejor de cómo lo iniciaste.

Cansancio

Los cambios de horarios son uno de los principales cambios que dan lugar a desarrollar malos hábitos durante el verano, ya que pueden alterar los ritmos biológicos y estos se encargan de regular procesos tan necesarios para el equilibrio del cuerpo humano como la digestión, los niveles de energía, la calidad del sueño o el apetito.

No se trata de ceñirse a un horario rígido que quizás no puedas cumplir, sino de encontrar un equilibrio, por ejemplo:

  • Intentar mantener horarios estables de comida.
  • Asegurar entre 7 y 8 horas de sueño reparador.
  • Intentar alternar los eventos que impliquen trasnochar para evitar el desgaste acumulativo.

Suplementos que acompañan tu bienestar durante el verano

Tu sistema inmunitario es la red de defensa contra virus, bacterias, hongos, parásitos o agentes externos que suponen amenazas para el organismo. En verano será especialmente interesante reforzarlo, ya que con el cambio de hábitos, la exposición a altas temperaturas, los viajes, o la ingesta de alimentos mal conservados, hay una mayor probabilidad de que algunos de estos microorganismos proliferen y puedan provocar cuadros de malestar.

Se puede potenciar el sistema inmunitario siguiendo estas indicaciones:

  • Llevando una alimentación nutritiva y equilibrada que favorezca el equilibrio de la microbiota
  • Manteniendo una hidratación adecuada
  • Descansando una media de 8 horas diarias
  • Gestionando el estrés para que no se cronifique
  • Realizando actividad física 2 o 3 veces por semana
  • Exponiéndonos al sol regularmente para favorecer la síntesis de vitamina D.

Sin embargo, como venimos diciendo, con los cambios en la rutina que se dan durante el verano, llevar a cabo todas estas acciones puede complicarse.

En ese caso sería conveniente añadir herramientas extra a nuestra rutina de autocuidado, como el consumo de productos altos en Vitamina C, Zinc o Vitamina D.

Conclusión

Los 4 pilares que se mencionan en este artículo serán de vital importancia para priorizar tu bienestar durante el verano, pero siempre sin olvidar que la flexibilidad y la escucha de las necesidades fisiológicas deben formar parte del proceso. ¿Cómo te sientes? ¿Cuál es tu nivel de energía en este momento? ¿Qué necesitas?... Esas conversaciones internas te ayudarán a disfrutar del verano sin presión por tener que cuidarte, y es que es importante que recuerdes que priorizarte es un estilo de vida compatible con los cambios en la rutina, y sobre todo, debe ser una elección personal.

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