Probióticos y prebióticos

Cómo alcanzar el equilibrio emocional

El equilibrio emocional es un estado de bienestar y balance vinculado a las emociones y el ánimo de las personas. Se dice que un individuo alcanza el equilibrio emocional cuando se encuentra en paz consigo mismo, así como con el mundo que le rodea. ¿Qué es lo que ocasiona la ruptura del equilibrio emocional? ¿Qué hacer para recuperarlo y restablecerlo?

La importancia del equilibrio emocional

Las emociones son una alteración del ánimo; estas pueden ser intensas, pasajeras, agradables o tristes y se acompañan de una conmoción somática, según la RAE. Es decir, las emociones son estados de la mente que se acompañan de reacciones y cambios físicos y orgánicos. Así, una emoción es capaz de provocar la risa, pero también el llanto. Además, dependiendo de la emoción y el grado de intensidad de la misma, es posible experimentar otro tipo de reacciones en el cuerpo, como náuseas, vértigo, sensación de vacío en el estómago, comezón, etcétera.

No todas las emociones son negativas. Más bien lo contrario. Muchas de las emociones que experimentas en el día a día son satisfactorias y te permiten tranquilidad. Estas pueden ser alivio al terminar una jornada de trabajo o después de comer si se tiene mucha hambre. Pueden ser de cansancio si se ha llevado a cabo una jornada intensa o de alegría por volver a casa, etcétera.

Sin embargo, ¿qué ocurre cuando las emociones son, en su mayoría, tristes o malas? Es entonces cuando suelen aparecer las reacciones somáticas antes mencionadas y que dependen de estímulos externos. Por ejemplo, ver o hacer algo que te recuerde a una persona o situación en concreto puede hacerte llorar; o una situación en el trabajo puede significar frustración y coraje.

El problema es cuando se experimentan más emociones negativas que positivas en el día a día. Cuando las emociones negativas se convierten en una constante y el individuo empieza a experimentar solo malestar. Es aquí cuando se dice que hay una ruptura del equilibrio emocional.

Causas de la ruptura del equilibrio emocional

¿Qué causa la inestabilidad emocional? Aquí intervienen distintos factores, siendo el estrés la causa más común en los últimos tiempos. También encontramos los cambios en el ritmo de vida, así como de metabolismo, el insomnio, los problemas de concentración, la educación recibida durante la infancia, la alimentación, el estilo de vida poco saludable, factores genéticos y también el síndrome premenstrual y la menstruación. Igualmente, el embarazo es una causa del desequilibrio emocional.

Síntomas

Es posible identificar el desequilibrio cuando hay tristeza y apatía, falta de interés, desgana, angustia e irritabilidad. La persona se siente frustrada y muy susceptible. Esta sensación se acompaña de baja autoestima e inseguridad, además de falta de constancia en los proyectos que se emprenden.

¿Cómo alcanzar el equilibrio emocional?

El equilibrio emocional se rompe, pero es posible restaurarlo y evitar futuras rupturas del mismo. Para eso, lo más importante es aprender a conocerte a ti mismo y hablar con las personas que te rodean. ¿Un jefe abusón? ¿Un compañero de piso que te hace rabiar a cada rato? Habla con ellos de forma educada, pues muchas veces sus comentarios pueden ser causa de ese desequilibrio emocional.

Lo primero es identificar tus emociones: ¿cómo te sientes cuando estás agobiado por el trabajo?, ¿qué te hace llorar todas las noches?, ¿qué es eso en lo que estás pensando y que no te deja dormir?, ¿cuáles son las emociones que experimentas en este momento? Una vez que las conoces, es momento de dominarlas. Cuando identificas y controlas tus emociones no solo te encuentras bien contigo mismo, sino que eres capaz de tomar mejores decisiones y gestionar mejor tu día a día y las situaciones a las que te enfrentes.

Empieza por cuidarte. A esto se le conoce como autocuidado y te permite estar en paz contigo mismo. Además de alimentarte sanamente y hacer ejercicio, es aconsejable hacer actividades que te gusten y te llenen. ¿Tienes algún hobby? Es momento de practicarlo. Además, puedes hacer pequeñas cosas que te hagan feliz como un paseo en solitario por la playa, un baile improvisado en el salón, un baño relajante cada semana, un masaje, comer tu plato favorito, leer un libro, etcétera.

El descanso también es importante para el equilibrio emocional. No solo el cuerpo necesita descansar, la mente requiere de cierta recuperación. Además, tómate unos minutos del día para meditar y hacer respiraciones; incluso puedes apuntarte a alguna clase de yoga que no solo combina el ejercicio físico, sino el mental.

Por último, puedes hacerte con un suplemento como Aquilia QBiotics Bienestar Emocional. Este producto tiene una fórmula muy innovadora, hecha de probióticos y otros ingredientes que regulan el eje intestino-cerebro. Gracias a esta fórmula es posible mejorar el estado de ánimo mientras se equilibra la microbiota. Aunque te parezca increíble, el cerebro y el intestino están estrechamente ligados, pues las emociones repercuten directamente con el intestino y este, a su vez, en las emociones. Un desequilibrio en esta flora puede afectar tus sentimientos.

Aquilea QBiotics Bienestar emocional, gracias a su contenido en triptófano, estimula la síntesis de serotonina, mientras las vitaminas B5 y B6 ayudan a regular el rendimiento intelectual, tu estado de ánimo y reducen la fatiga y el cansancio. Este producto lleva melisa en su fórmula, que contribuye a la relajación, y también incluye el probiótico Lactobacilus Paracasei Lpc-37, que ayuda a recuperar el equilibrio de la flora intestinal y reduce el estrés.

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